Estas fueron las 8 piezas musicales favoritas de Stephen Hawking

piezas musicales favoritas de Stephen Hawking
Imagen: FOX, 20th Television

Desde 1942, la BBC ha transmitido un programa radiofónico llamado Desert Island Discs (Discos de la Isla Desierta). En sus transmisiones han desfilado infinidad de celebridades, pues cada emisión cuenta con un invitado, un “náufrago”, que cuenta cuáles son sus ocho discos favoritos que llevaría a una isla desierta, así como un libro y un objeto de lujo. Durante el programa, el invitado explica el porqué de cada una de sus elecciones.

En la navidad de 1992, el recién fallecido Stephen Hawking visitó el programa, y claro, participó en la ya muy tradicional dinámica: ocho discos, un libro y un objeto de alto valor.

Su libro elegido fue Middlemarch: Un estudio de la vida en provincias, de George Eliot, que más bien era el seudónimo de Mary Anne Evans. Por aquél entonces, era común que las escritoras usaran seudónimos masculinos para que sus escritos fueran tomados con seriedad. Algo muy curioso es que muchos de los invitados que ha tenido el programa han elegido el libro Breve historia del tiempo: del Big Bang a los agujeros negros, escrito precisamente por Stephen Hawking, para llevarse a la hipotética isla desierta.

En cuanto al objeto de lujo, la elección de Hawking fue más bien un antojo, un postre: la crème brûlée, también conocida como crema quemada.

Y por último, sus ocho elecciones musicales fueron estas, por orden en como fueron mencionadas:

“Gloria” – Francis Poulenc

“La escuché por primera vez el verano pasado en Aspen, Colorado. Aspen es principalmente una estación invernal, pero en el verano tienen reuniones de física. Junto al centro de física hay una enorme tienda donde realizan un festival musical. Mientras trabajas sobre qué sucede cuando los agujeros negros se evaporan, puedes escuchar los ensayos. Es ideal: combina mis dos mayores placeres, física y música. Si puedo tener ambos en mi isla desierta, no quiero ser rescatado”.

 

“Concierto para violín en D Mayor” – Johannes Brahms

“Fue el primer larga duración que compré, en 1957, poco después de la aparición en Gran Bretaña de discos de 33 revoluciones por minuto”. El concierto es una extravagancia, pues Brahms no era tan buen violinista comparado a sus habilidades en el piano. Se lo dedicó a su amigo violinista Joseph Joachim, a quien de hecho consultó para componer la pieza.

 

“Cuarteto de cuerda No. 15 en A menor, Op. 132” – Ludwig Van Beethoven

Hawking conoció este cuarteto de Beethoven a través de una novela de Aldous Huxley titulada Contrapunto, que leyó cuando estudiaba en Oxford. En esta, un personaje mata al líder de los fascistas británicos, y cuando relata esta hazaña a sus camaradas, toca esta pieza musical.

 

“La Valquiria, primer acto” – Richard Wagner

Después de que le diagnosticaran esclerosis lateral amiotrófica, Hawking encontró en Wagner un personaje a quien describiría como “alguien que encajaba con el humor oscuro y apocalíptico en el que estaba”. En 1964, Stephen y su hermana Phillipa viajaron a Bayreuth, Alemania, para ver El anillo del nibelungo, de Wagner, y la Valquiria dejó una profunda huella en el físico.

 

“Please Please Me” – The Beatles

“Al igual que muchos otros, acepté a los Beatles como una inyección de aire fresco en la escena más bien rancia y enfermiza de la música popular. Solía escuchar radio Luxemburgo los domingos por la noche”, dijo Hawking sobre esta peculiar elección, que contrasta bastante con las cuatro anteriores. Hablamos de todo el disco Please Please Me, no solo de la canción.

 

“Requiem en D menor” – Wolfwang Amadeus Mozart

Al momento en que se realizó esta entrevista, Stephen recién había cumplido 50 años, y uno de sus regalos fue un descomunal box set con toda la obra de Mozart, de más de 200 horas de duración. El compositor austriaco era uno de sus favoritos, y sentía que “Requiem en D menor” era una de sus mejores piezas.

 

“Turandot” – Giacomo Puccini

Hawking era un gran entusiasta de la ópera, siendo esta su segunda elección operística para su selección en una isla desierta. “Uno tenía que ser Wagner, y eventualmente decidí que el otro debía ser Puccini”. Consideraba a “Turandot”, por lejos, su mejor ópera.

 

“Non, Je Ne Regrette Rien” – Édith Piaf

El título de esta canción podría traducirse como “No me arrepiento de nada”, y Hawking creía que la frase resumía muy bien su vida, su forma de pensar.

Referencia: Desert Island Discs

No te pierdas:

Muere Stephen Hawking a sus 76 años