El secreto de la bombilla con 117 años de edad

Si actualmente la bombilla común y corriente dura apenas algunos meses, resulta difícil creer que existe una que ha funcionado durante más de un siglo. Se trata de un foco instalado en una estación de bomberos en California.

Inició sus labores en 1901, y este año cumplió sus 110 años de servicio. Es un foco soplado a mano, construido a partir de filamento de carbono. Su potencia original era de 60 watios, aunque ahora ha disminuido a apenas 4.

Más específicamente, se encuentra en el cuartel de bomberos número 6 de Livermore, California. Su longevidad ha hecho que los científicos se pregunten cómo es posible que se haya mantenido funcionando por tanto tiempo ininterrumpido.

Se le conoce como la Bombilla Centenaria. Fue fabricada por la Shelby Electric Company, de Ohio, a finales de la década de 1890 y después fue transferida al departamento de bomberos en 1901. Su “cumpleaños” se celebra cada 18 de junio.

Desde esa fecha, la bombilla ha permanecido encendida siempre y, por obvias razones, figura dentro los Records Guinnes.

El foco solo ha dejado de funcionar durante apagones y una ocasión en el año 1976, cuando la sede del cuartel de bomberos de Livermore fue trasladada a otras instalaciones.

Los científicos han intentado estudiarlo y explicar su inaudita duración. Hasta ahora nadie ha podido explicar del todo la razón de que aún siga activo luego de tanto tiempo.

La explicación más aproximada la hizo Debora Katz, físico de la Academia Naval de Estados Unidos, quien ha estudiado a profundidad las características de la Bombilla Centenaria.

Para ello, Katz consiguió una antigua réplica del foco, fabricado también por la misma Shelby Electric Company a finales del siglo XIX.

“La bombilla de Livermore -explica Debora Katz- se diferencia de dos formas de una bombilla incandescente contemporánea. En primer lugar, su filamento es unas ocho veces más grueso que el de una bombilla actual. Y en segundo lugar, ese filamento, posiblemente hecho de carbono, es semiconductor”.

“Cuando un conductor se calienta mucho -prosigue la investigadora-, su capacidad para conducir la electricidad deja de funcionar. Sin embargo, a medida que la bombilla de Shelby se va calentando, se va convirtiendo en un conductor cada vez mejor”.

“Es posible que la bombilla de Livermore sea única en su especie”, concluyó Katz. 

Con información de: ABC, CentennialBulb.com