12 grandes canciones para conocer la música de Moby

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Si bien el nombre de Moby y su disco Play se pusieron en boca de todos allá por 1999, lo cierto es que su obra va mucho más allá de ese disco y sus canciones.

Siendo un artista tan ecléctico y de raíces musicales tan diversas —es por igual fan de Creedence y Joy Divison como de Donna Summer, David Bowie y toda la escena punk y electrónica de los 70s y 80s—, puede parecer un tanto complicado acercarse a una discografía extensa y cambiante como la suya.

Pero hay ciertos temas clave con los que podemos darnos una idea aproximada de lo que hay en sus distintas etapas musicales. Estos son 12 ejemplos:

 

“Go” (1992) 

Luego de transitar sin demasiado éxito por la escena subterránea electrónica con diferentes seudónimos, Richard Melville Hall, Moby, hizo su debut discográfico formal con un disco homónimo que tuvo como primer sencillo esta pieza. Parte de su encanto reside en que su sample principal proviene de la banda sonora de la serie televisiva de culto Twin Peaks. Fue su primer gran éxito en los clubes de baile de Europa y Norteamérica.

 

“Hymn (This Is My Dream)” (1995)

Inmerso en la escena rave, Moby entregó un tercer álbum que destacaba por la gran variedad sonora que ofrecía en comparación a otros trabajos de la incipiente electrónica de los noventa. Del corte titulado “Hymn” existen dos versiones radicalmente diferentes: la incluida en el disco y la lanzada como sencillo, esta última con un beat mucho más bailable y la cual tuvo mayor éxito comercial.

 

“That’s When I Reach For My Revolver” (cover, 1996)

Si el cerebro de Moby está dominado por su obsesión con la producción electrónica, en su corazón siempre será un empedernido fan del punk. Así lo demostraba en algunos cortes de su disco Animal Rights, como esta versión del tema escrito por Mission Of Burma, una de las grandes bandas de culto del punk rock. Y si bien no supera a la original, resulta uno de los momentos más interesantes y guitarreros de su discografía.

 

“Natural Blues” (1999)

Entramos de lleno al que, sin exagerar, probablemente sea uno de los discos más originales y propositivos de las últimas décadas: Play. Varios son los tracks que podríamos incluir aquí, pero una de las canciones que mejor sintetiza el sonido del álbum es “Natural Blues”: la fusión de estilos tan disímbolos como el soul, la electrónica, el blues y el sampleo de canciones negras desconocidas o de cualquier tipo de grabaciones (el fragmento vocal principal provino de un documental de 1930). Hasta la fecha no se ha hecho nada parecido, o al menos no con el mismo éxito.

 

“Porcelain” (1999)

Por mucho el tema más conocido de Moby, y no es para menos: innovador, con un arreglo inolvidable y relajante como la morfina. Ha aparecido en infinidad de bandas sonoras y comerciales, pero su carácter atemporal impide su desgaste, pues suena tan única como hace 19 años. Por cierto, existe otra versión del video.

 

“Why Does My Heart Feel So Bad?” (1999)

Otro de los clasicazos del Play. Por su título, sus versos que se repiten incesantemente y hasta su videoclip, pareciera que no hay atisbo alguno de luz en este tema, pero en realidad su secuencia de acordes proyecta ciertos dejos de esperanza que la convierten en una composición agridulce como pocas. Su sonido es por completo universal, un himno a la tristeza.

 

“In This World” (2002)

De alguna manera pareciera la secuela espiritual del tema anterior: una montaña rusa emocional que tiende al lado más desesperanzado y suplicante del ser humano, aquel que se manifiesta cuando se siente abandonado hasta por Dios. Increíble es cómo unos cuantos versos, cantados con un feeling abrumador, resultan emocionalmente más poderosos que cualquier letra rebuscada.

 

“Extreme Ways” (2002)

Moby tiene un rango vocal bastante limitado, pero cuando se anima a cantar lo hace de tal forma que le creemos cada palabra. Aquí se intuye que el músico nos cuenta acerca de su propia vida, de su juventud en los tugurios más sucios y los rincones más sórdidos del techno subterráneo, con su respectiva dosis de drogas y decadencia. Alguna vez el músico dijo que también trata sobre el extremo ritmo de vida que significa vivir de gira, viajando todo el tiempo como artista. Temazo.

 

“Lift Me Up” (2005)

Hotel, séptimo larga duración de Moby, no fue tan bien recibido como sus anteriores trabajos, pero sin duda contenía grandes canciones que se consolidaron como clásicos de su catálogo. Letrísticamente es bastante difícil de descifrar, pero vaya que su coro y melodía son de lo más pegajosos.

 

“Beautiful” (2005)

Sencillo, sin demasiadas pretensiones y con una exquisita línea de guitarra. Nos lleva de vuelta al lado más garagero de Moby y su gusto por el college rock, una de las mejores facetas de este músico cuando esto se traduce en canciones. Su frase principal, «Look at us, we are beautiful», es quizá una de las mejores líneas plasmadas en toda su obra.

 

“I’m Not Worried At All” (2002)

Otra de esas composiciones mágicas de Moby que, con tan solo unos cuantos versos y palabras, logran calar en lo más profundo. Esta pieza gospel se ubica al final del genial 18, que por canciones como ésta, se mantiene como uno de sus mejores trabajos hasta la fecha.

 

“My Weakness” (1999)

Una de las mejores y más infravaloradas composiciones de Richard Mellville. Se trata de un mantra indescifrable que se repite incesante sobre una sencilla base de piano e infinitas capas de sintetizadores, que conforman un efecto emocional tremendo. Alguna vez apareció en el episodio “Closure”, de The X-Files, uno de los más importantes y emotivos de toda la serie, por lo que su efecto es todavía más poderoso.

 

Otros temas notables:

“We Are All Made Of Stars”

“South Side”

“My Beautiful Blue Sky”

“Anthem”

“Come On Baby”

“Signs Of Love”

“One Of These Mornings”

“Disco Lies”

“Shot In The Back of The Head”

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