10 de las mejores aunque no muy conocidas canciones de U2

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La cantidad de canciones compuestas, interpretadas y grabadas por U2 es enorme. En una discografía tan amplia como la suya es fácil perderse y pasar por alto canciones que no destacan a primera oída, pero que no desmerecen para nada a sus temas más conocidos y comercialmente exitosos. A continuación repasamos 10 ejemplos:

 

01 – “Staring at the Sun” (Pop, 1997)
Por alguna razón y a pesar de que fue lanzado como sencillo, este tema de radiante melodía y gran trabajo guitarrístico pasó bastante desapercibido en su momento. Stylus Magazine alguna vez dijo que sonaba un tanto Oasis. Pero además, fue una de las pocas canciones con matices acústicos en un álbum tan colmado de sintetizadores como lo fue Pop.

 


02 – “A Day Without Me” (Boy, 1980)
Prestar oídos a esta vieja canción de U2 es escuchar a una banda completamente distinta a la que conocemos hoy. Con un sonido netamente post punk (parece algún demo perdido de The Police), “A Day Without Me” trata, entre otras cosas, sobre las preguntas que se hacen aquellos que se suicidan: ¿el mundo me extrañará cuando ya no esté aquí? ¿Se acordarán de mí? ¿Qué tanta diferencia hago en este mundo? Se rumora que estuvo inspirada en la trágica muerte de Ian Curtis, líder de Joy Division, aunque nunca fue corroborado por la banda.

 


03 – “Hold Me, Thrill Me, Kiss Me, Kill Me” (Batman Forever, 1995)
Compuesta específicamente para la banda sonora de Batman Forever (pésima película con un gran soundtrack), U2 entregó una canción con tintes góticos y sinfónicos que encajaban muy bien con la naturaleza oscura de un personaje como Batman. Los riffs y solos de guitarra de The Edge, inmejorables.

 


04 – “The Unforgettable Fire” (The Unforgettable Fire, 1984)
El sonido de la pista titular del cuarto álbum de U2 es tensión y drama en estado puro. Alude a la devastación que dejó tras de sí la bomba atómica en Hiroshima y Nagasaki y utiliza esta catástrofe como una analogía del Juicio Final. Una de las canciones más atmosféricas del grupo y de las que mejor sintetiza su sonido característico.

 


05- “Van Diemen’s Land” (Rattle and Hum, 1988)
Una verdadera rareza: es uno de los pocos temas de U2 (¿el único?) en el que The Edge se hace cargo de la voz. Y aunque el guitarrista no tiene precisamente el más amplio rango vocal, expresividad tiene de sobra. Así lo demuestra en esta discreta pieza de apenas tres minutos, francamente hermosa.

 


06 – “40” (War, 1983)
Una melodía solemne que, con un profundo sentimiento gospel, cita abiertamente el salmo 40 de la Biblia; es prácticamente una adaptación musical de éste. U2 nunca dejó de filtrar sus creencias religiosas a través de su música, pero en sus primeros trabajos era una parte esencial.

 


07 – “Tomorrow” (October, 1981)
Firme candidata para considerarse la canción más sombría del grupo. La oscurísima serie de imágenes que evoca esta canción roza lo escalofriante: en alguna entrevista, Bono dijo que el tema era básicamente la descripción del funeral de su madre. La carga religiosa, una vez más, es bastante notoria.

 


08 – “Ordinary Love” (Mandela: Long Walk to Freedom, 2013)
Escrita en honor al activista político y filántropo Nelson Mandela, “Ordinary Love” es una canción que versa acerca de los diferentes tipos de amor y la igualdad, como si estuviera narrada desde el punto de vista del expresidente sudafricano. Uno de sus mejores temas en los últimos años.

 


09 – “The Wanderer” (Zooropa, 1993)
Unos años antes de morir, el enorme Johnny Cash grabó esta colaboración con U2 para la que prestó su profunda y resonante voz. Escrita por Bono y por el legendario cantante de country, la mano de éste último es más que notoria en lo letrístico y los temas que aborda son los habituales en la obra de Cash: su solitario paso por este mundo, la eterna búsqueda de Dios y su inquebrantable amor por June Carter. Uno de los más infravalorados cortes en toda la discografía de los irlandeses: la letra es oro puro.

 


10 – “Slide Away” (Michael Hutchence, 1999)
No es precisamente una canción de U2, si no más bien una colaboración entre Bono y su fallecido amigo Michael Hutchence, grabada antes de que éste último se quitara la vida en 1997. Es el corte final del disco titulado simplemente Michael Hutchence, obra póstuma lanzada en 1999. Bono completó y grabó las letras que Hutchence había escrito antes de morir, y el resultado fue en verdad emotivo.

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