6 temas que parecen tiernas canciones de amor, pero no lo son

temas que parecen tiernas canciones de amor

Parte del encanto de ciertas canciones es que sus letras quedan abiertas a un sinfín de interpretaciones, y cada quien se forma una idea más o menos aproximada o alejada de lo que significa realmente.

Pero hay algunas que despistan a la gran mayoría. Esto se debe a que resultan particularmente engañosas en lo musical y en lo letrístico, pues aparentan ser inofensivas baladas sobre lo bello que es el amor, sobre lo maravilloso que es encontrar a esa persona ideal… excepto que no hablan de eso. A veces, son en realidad el radical opuesto.

Aquí desglosamos seis ejemplos y su respectivas historias:

 

“Every Breath You Take” – The Police

Para cuando se compuso esta pieza, Sting atravesaba por una dolorosa separación con su ex pareja Frances Tomelty y comenzaba una nueva relación con Trudie Styler. Ambas eran mejores amigas y fueron vecinas durante años. La relación de Sting y Tomelty hizo ruido en los tabloides, y no fue vista nada bien por la opinión pública.

Desde la más solitaria reclusión de Sting en el Caribe, “Every Breath You Take” nació como una canción acerca de perder a un amante y obsesionarse con esa persona al grado de espiarla(o) en todo momento.

“Suena como una reconfortante canción de amor. No me di cuenta en su momento cuán siniestra es. Creo que estaba pensando en el Gran Hermano [la entidad del libro 1984 de George Orwell], vigilancia y control”, dijo Sting en una entrevista para The Independent en 1993. 

Si lo pensamos con cuidado, resulta bastante siniestro la idea de alguien que vigila cada palabra, movimiento y decisión de otra persona, que la considera de su propiedad («Oh can’t you see? You belong to me»). Y en ese sentido, es muy similar a otro clásico ochentero: la aún más inquietante “Eye in the Sky”, de The Alan Parsons Project.

 

“Here Comes Your Man” – Pixies

Por su beatlesca melodía y su confusa letra, a primera oída “Here Comes Your Man” parece una ingenua canción acerca de una cita adolescente. Pero nada más alejado de la realidad: trata sobre indigentes que mueren en medio de un terremoto. Tal cual.

El propio líder de los Pixies, Black Francis (ahora Frank Black), lo dejó bien claro en una entrevista para NME en 1989: “Es sobre borrachos y vagabundos viajando en trenes, quienes mueren en un terremoto en California. Antes de los temblores, todo se pone muy calmado: los animales se callan, los pájaros dejan de cantar y no hay viento. Es muy ominoso”.

Y continúa: “De hecho, he estado en algunos terremotos, porque crecí en California. Solo estuve en uno muy grande, en 1971. Era muy joven y me la pasé dormido. He estado despierto durante muchos sismos pequeños en la escuela y en casa. Es muy emocionante, es algo muy cómico. La Tierra empieza a sacudirse, ¿y qué puedes hacer? Nada”.

Y cuando uno revisa la letra de la canción, de pronto todo cobra sentido.

 

“You’re Beautiful” – James Blunt

Esta es algo similar al caso de “Every Breath You Take”, y aunque su historia de desamor es un tanto distinta, resulta igual de dolorosa.

En 2006, James Blunt habló sobre “You’re Beautiful” en el programa de Oprah Winfrey: “Es un poco miserable. Es acerca de ver a mi ex novia en el metro de Londres con su nuevo hombre, quien yo no sabía que existía. Ella y yo cruzamos miradas, y pasamos una eternidad en ese momento, pero no hice nada al respecto y no nos hemos visto desde entonces”… ouch.

 

“Just Like Heaven” – The Cure

“Just Like Heaven” suena genuinamente a una canción de amor, con su delicada poesía, su radiante melodía y la enérgica voz de Robert Smith. Pero con The Cure las cosas nunca son tan simples.

En una entrevista para Blender en 2003, Smith reveló que la pieza trata sobre sufrir una hiperventilación, besarse y caer desmayado al suelo. De ahí se desprende toda la temática de ensueño y magia plasmada en los versos.

Para ese entonces el cantante era muy feliz con su entonces novia y luego esposa Mary Poole (incluso aparece en el video de la canción y le acompañaba con frecuencia en los ensayos de la banda). La canción nació a partir de un viaje que hicieron a Beachy Head, al sur de Inglaterra.

Acerca del célebre intro «Show me, show me, show me how you do that trick», Robert explicó que es una reminiscencia a su afición por los trucos de magia en su juventud, la cual convirtió en un truco de seducción en una etapa más adulta de su vida.

 

“The One I Love” – R.E.M.

Durante los conciertos de R.E.M., Peter Buck solía quedarse estupefacto por la manera en que era malinterpretada esta pieza. “Veo a la audiencia y hay parejas besándose, pese a que el verso es salvajemente anti-amoroso. La gente me decía que esa ‘era su canción’. ¿Esa era su canción?”. Y es que la gente la solicitaba en estaciones de radio y la dedicaba a su ser más amado.

La confusión surge a partir del verso que dice «This one goes out to the one I Love» («Ésta va para la persona que amo»). Pero el sentido de la letra se torna malsano en la línea siguiente: «A simple prop to occupy my time» («Un simple apoyo para ocupar mi tiempo»), que insinúa que trata más bien sobre aquellos que usan a otras personas como si fueran simples objetos, una y otra vez.

Michael Stipe suscribe esta postura: en una entrevista para la revista Q en 1992, dijo que por poco no grababa la canción, por ser “demasiado brutal” y “realmente violenta y terrible”. “No estaba dirigida a ninguna persona. Nunca escribiría una canción de esa forma. incluso si hubiera una persona en el mundo pensando ‘esa canción es para mí’, nunca podría cantarla o publicarla”, confesó.

No obstante, con el paso de los años, el grupo terminó acostumbrándose a que se entendiera como una balada. “Para este punto, probablemente es mejor que piensen que es una canción de amor “, dijo Stipe.

 

“Good Riddance (Time Of Your Life)” – Green Day

En 1990, Billie Joe Armstrong escribió este tema acerca de una novia suya que se mudaba a Ecuador. El título “Good Riddance” (“Buen viaje”) era más un reflejo de su frustración y enojo respecto a esta ruptura amorosa, que de sus deseos de que la chica en cuestión tuviera una buena travesía. Y esos sentimientos se reflejan incluso en el semblante severo de Billie en el video de la canción.

Poco a poco, entre la gente, la canción se convirtió en un himno para las despedidas. En Estados Unidos, por ejemplo, es un cliché usarla en las fiestas de graduación. En los conciertos de Green Day suele ser también uno de los momentos más emotivos. “Más o menos disfruto el hecho de que soy malinterpretado la mayoría del tiempo. Eso está bien”, dijo Armstrong a VH1 en su serie Behind the Music.

 

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